2 feb. 2014

Reseña La pirámide roja

Título: La pirámide roja
Título original: The red piramyd
Saga: Las crónicas de Kane #1
Autor: Rick Riordan
Editorial: Montena
Nº páginas: 480
Libros de la saga: La pirámide roja ll El trono de fuego ll La sombra de la serpiente
ISBN: 9788484417552


Sinopsis

Nos quedan solo unas horas, así que escucha con atención.Si estás oyendo esta historia, ya corres peligro. Mi hermana Sadie y yo podríamos ser tu única esperanza.Todo empezó en Londres, la noche en que nuestro padre hizo explotar el Museo Británico con un extraño conjuro. Fue entonces cuando nos enteramos de que, además de un reconocido arqueólogo, era una especie de mago del Antiguo Egipto. Rodeado de valiosas antigüedades, empezó a entonar extrañas palabras… Algo debió de salir mal porque la sala quedó reducida a escombros; Set, el dios del caos, apareció de la nada envuelto en llamas y a nuestro padre se lo tragó la tierra. …No puedo decirte nada más; el resto deberás descubrirlo tú.


Opinión personal

La Pirámide roja es el primer libro de la saga "Las crónicas de Kane". Una saga de libros en la que Rick Riordan le pone los cuernos a los dioses del Olimpo con los dioses del Antigüo Egipto. En esta ocasión, el autor nos narra la historia de Sadie y Carter Kane, dos adolescentes hijos de un famoso egiptólogo y que, tras la muerte de su madre años atrás están separados; Sadie vive con sus abuelos, Carter con su padre ah, y ¿he mencionado que sólo pueden verse 2 veces al año?

Todo cambia unas navidades cuando el padre de ambos se mete en un pequeño lío, algo tan común e insignificante como destruir la Piedra Roseta del British Museum y desaparecer misteriosamente... Ah ¿Ésto no os parece insignificante? Pues esperad a leer el libro y quizá cambiéis de opinión.

Empecé a leer este libro con muy pocas ganas la verdad, después del desastre que fue para mí E ladrón del rayo no me atrevía ni me apetecía nada leerme otra novela de Rick Riordan que iba enfocada en la misma dirección que la anterior. Sin embargo, yo soy de esas personas muy cabezotas que si se proponen leerse un libro lo acaban haciendo y nunca desisten, aunque me esté 2 meses o 2 años con el libro nunca lo dejo hasta acabarlo. Ahora que sabéis otros secretillo sobre mí sabréis que finalmente me leí el libro (obviamente tonta, si no te lo hubieras leído no estarías haciendo su reseña) animada quizá porque este libro se ambientaba en Egipto, una de mis inconfesables pasiones gracia a mi madre.

La historia, al igual que la saga de Percy Jackson, está ambientada en la época actual y tiene como protagonistas a adolescentes que se ven envueltos en problemas que ellos mismos han buscado. Sin embargo, esta novela está narrada de forma muy diferente a las de la otra saga. Está narrada desde la perspectiva de lo dos protagonistas, Sadie y Carter, que se intercalan los capítulos contándonos su puto de vista de la historia que ocurrió; éste es un recurso algo común en novelas con dos claros protagonistas que, encima, son tan diferentes y chocantes. No obstante, creo que nunca me había topado con un libro que fuera una transcripción escrita de una grabación.

Este recurso me pareció super original ya que le da a la novela un aire muy desenfadado, como de estar por casa, y a la vez la hace mucho más fácil de leer porque intercala la narración con opiiones de los protagonistas y, sobre todo, con divertidas interrupciones.

 El viento era tan seco que se me empezó a acartonar la piel de la cara. Ya sé que no tiene ningún sentido, pero notaba que mi cara no había cambiado, que esa parte de mí no se había transformado en ave. [Vale, Sadie, puedes llamarme el pollo con cara de Carter. ¿Contenta?]

Otro de los aspectos que me han encantado del libro es la caracterización de lo dioses egipcios. Me explico, cada dios reúne las cualidades y "personalidad" que los antgüos egipcios daban a sus dioses (Anubis y su mal acrácter, Set y su tendencia al caos, Isis y sus aspiraciones de poder...) y, además, Rick Riordan les dota de un aire actual convirtiéndolos en adolescentes guapos, adultos temibles y engreídos, gatas ronroneantes, etc. que se adecúan perfectamente a su imagen antigua. Mi ejemplo favorito es el personaje de Bast, la diosa de los gatos, que es ilustrada como una mujer atractiva, de uñas largas, que siempre lleva un body de leopardo y que siente debilidad por las cosas esféricas, ya sean ovillos de lana o bolas de demolición.

Bast saltó por encima de los cajones. Voló diez metros por los aires, con sus cuchillos reflejando la luz, y cayó sobre la bola de demolición con tanto brío que rompió la cadena. La diosa de los gatos y la enorme esfera metálica dieron contra el suelo con gran estrépito y rodaron por el descampado.
     —¡Miaurrr! —se dolió Bast. 
La bola de demolición había rodado por encima de ella, pero no parecía estar herida. Saltó para tomar impulso y se lanzó de nuevo a la carga. Sus cuchillos cortaron el metal como si fuera arcilla húmeda. Al cabo de pocos segundos, la bola de demolición había quedado hecha trizas. Bast enfundó los cuchillos.
     —¡Ya estamos a salvo!   
Sadie y yo nos miramos. 
   —Acabas de salvarnos de una bola metálica —dijo Sadie. 
   —Nunca se sabe —replicó Bast—. Podría haber sido hostil.

El autor también nos explica con mucho mimo los múltiples mitos egipcios de cada dios, su historia y sus motivaciones; ésto facilita mucho trabajo al lector para situarse mejor en la historia y para conocer la historia de algunos personajes que no son tan conocidos, como es el caso de Bast.

Respecto a los personajes tengo que decir que, si bien en la saga de Percy Jackson no me sentí identificada con ninguno ni me gustaron los protagonistas, en La Pirámide roja he sentido una gran simpatía por todos y cada uno de los personajes, sobre todo por los protagonistas. Si me tengo que quedar con un rasgo de los dos protagonistas, sin duda escogería la superación de Carter, es un chico al que nunca se lo han puesto fácil. Ha crecido con las miradas clavadas en su espalda cada vez que asegura que él, un chico afroamericano, era hermano de Sadie una chica blanca de ojos azules. Sin embargo, si tengo que quedarme con uno de los dos protagonistas me quedo con Sadie Kane y creo, en parte, que por culpa del autor que le da mucho más juego y protagonismo a este personaje.

Sadie y Carteer son completamente opuestos, si uno es tímido la otra es osada, si uno tiene miedo la otra ya está lanzándose al peligro, si él viste con pantalones caquis y jersey ella lo hace con botas militares... Sin embargo, ambos cumplen un objetivo común, salvar a su padre y al mundo. Quizá una de las cosas que más me ha hecho reír de Sadie es cuando conoce a Anubis. Me pareció de lo más gracioso leer cómo ella trataba de resistirse a sus impulsos amorosos, ver cómo ella se negaba a sí misma que se sintiera atraída por Anubis por el simple hecho de no querer ser como el resto de sus amigas adolescentes que empezaban a interesarse por los chicos y se pasaban horas y horas suspirando por los rincones. Sin duda quiero leerme el resto de los libros para ver si esta relación va a más jejejeje.

Por último, tengo que deciros que me ha encantado la edición del libro. Me ha parecido que está muy trabajada, no sólo por la portada tan magnífica que tiene, que encime reúne todas los puntos claves de la historia, sino también por incluir a lo largo del libro todos los jeroglíficos de los que se habla.



En definitiva, La Pirámide roja de Rick Riordan es una novela divertida y amena, con una trama cambiante y un final de lo más interesante, que te deja con ganas de leer el resto de la saga. Una novela que nos permite descubrir los secretos mejor guardados del Antiguo Egipto de una manera diferente. 

2 comentarios:

  1. Hola^^
    Tengo muchas ganas de leer más cosas de Riordan, que me gusta como escribe.
    Besos

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    Respuestas
    1. pues te recomiendo que te leas éstos libros, a mi desde luego el primero de la saga me ha cautivado jejeje.
      Un besote gigante!

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